A la cañita, cuyo uso compartido, expresa cortesía, fraternidad y paz…

El Mate, Arte de Cebar. Amaro Villanueva

AMARGO EST. 2016

Porque nos gusta sin azúcar y porque en el 2016 algo pasó y arrancó esta historia.

Amargo empezó sin planificación y sigue sin tener mucho de eso. Tuvo que ver con el regreso al país de quien escribe, una bombilla que decía ROBER, un regalo de navidad y una idea, que a diferencia de tantas, se concretó, repito, sin haber sido planificada (tampoco imaginada -jamás-).

Es un proyecto familiar, porque nació ahi adentro y porque aunque no tengamos el mismo apellido, cada parte de este humilde proyecto es un hermano, tío o primo querido. Nos queremos y respetamos que es lo que importa. A veces nos peleamos, pero arreglamos las cosas tomando mate, pidiendo disculpas y contando chistes malos (todo en cantidades iguales). Eso es Amargo.

Porque el plástico es cosa del pasado

Somos conscientes de la emergencia ambiental. Y porque fabricar bombillas es lo que hacemos. Empezamos aportando nuestro granito de arena de esta manera: bombillas de acero inoxidable.

Podés simplemente decirle al barman que querés tu trago sin pajita o llevar tu pajita reusable con vos a dónde quieras. Si vas por lo segundo, tenemos de esas.

Curar el mate

Llenar el mate con una cebadura usada húmeda (caicué). Preferiblemente debe ser la cebadura de un mate amargo, ya que la de mate dulce entra rápidamente en descomposición. Una vez lleno, hasta los bordes, echar un chorrito de agua caliente y dejar reposar durante un día.

Al día siguiente quitar la yerba, enjuagar bien la calabaza y raspar el interior con una cuchara a fin de arrancar los hollejos (tejidos blandos). Después de volcar los tejidos desprendidos, enjuagar nuevamente y volver a llenar con otra cebadura usada. Repetir el proceso hasta por 3 días consecutivos (tres veces llenado y raspado). Con paciencia y cuidado, las paredes del mate quedarán reducidas a su tejido leñoso y la calabaza estará lista para su uso. El uso perfecciona la curación. El mate se cura cebando.

Limpiar la bombilla

Por Dentro

Sumergir en un recipiente con agua hirviendo y bicarbonato de sodio. Dejar reposar por 1 o 2 horas. Este procedimiento ayuda a que se desprendan los sedimentos acumulados en el interior de la bombilla por el paso persistente de agua y de partículas de yerba mate. Repetir al menos una vez al mes.

El uso del cepillos de cerdas colabora en la remoción de los sedimentos. Este cepillo no entra en nuestras bombillas chatas pero puede ser utilizado en la limpieza de las bombillas con filtro de resorte desmontable.

Por Fuera

Es normal que por el uso habitual de tu bombilla, el metal (alpaca y/o bronce) deje de re lucir como cuando la recibiste, a algunos nos gusta opaca y baqueteada por el uso, a otros les gusta que brille, siempre. Si querés que tu bombilla recupere el brillo, te recomendamos limpiarla con un trapo húmedo y algún producto destinado a la limpieza de metales (preferimos Cif).